El
desarrollo sustentable es, según la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y
el Desarrollo (establecida por las Naciones Unidas en 1983), aquel que “satisface las necesidades del presente sin comprometer
las capacidades que tienen las futuras generaciones para satisfacer sus propias
necesidades”.
El
ámbito del desarrollo sustentable puede dividirse conceptualmente en tres esferas:
ambiental, económica y social.
Dichas
esferas son también estudiadas por la llamada Responsabilidad Social
Corporativa, que intenta balancear los impactos y resultados económicos,
sociales y ambientales para promover y favorecer la sustentabilidad desde las
empresas.
La
economía circular es la intersección de los aspectos ambientales y económicos,
y por lo tanto una estrategia clave para el logro del desarrollo sustentable.
El
modelo de crecimiento económico empleado por la gran mayoría de las empresas en
los últimos 250 años, basado en el uso de abundantes recursos naturales
disponibles a bajo costo, parece haber llegado a su fin. El sistema lineal de
nuestra economía (extracción, fabricación, utilización y descarte) ha alcanzado
sus límites. Desde hace años se ha comenzado a vislumbrar el agotamiento de
recursos naturales y de los combustibles fósiles.
La
economía circular propone un nuevo modelo de sociedad que utiliza y optimiza
los stocks y los flujos de materiales, energía y residuos y su objetivo es la
eficiencia del uso de los recursos.
El
concepto de economía circular fue definido con el objetivo de cambiar
radicalmente el actual sistema lineal de producción y consumo, para desasociar
el uso de recursos naturales y las externalidades negativas del bienestar y el
desarrollo. La economía circular se propone como una innovación radical de
nuestro sistema de
producción y consumo, que pretende mantener y fortalecer
el desarrollo socio-económico, incluyendo la creación de trabajo de manera
sostenible, sin comprometer las funcionalidades ecosistémicas y preservando al
mismo tiempo los recursos naturales, para las generaciones presentes y futuras.
Principios de la economía
circular
La
economía circular descansa en varios principios:
-.La
eco-concepción: considera los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de
vida de un producto y los integra desde su concepción.
-.La
ecología industrial y territorial: establecimiento de un modo de organización
industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de
los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.
-.La
economía de la “funcionalidad”: privilegiar el uso frente a la posesión, la
venta de un servicio frente a un bien.
-.El
segundo uso: reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no
se corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.
-.La
reutilización: reutilizar ciertos residuos o ciertas partes de los mismos, que
todavía pueden funcionar para la elaboración de nuevos productos.
-.La
reparación: encontrar una segunda vida a los productos estropeados.
-.El
reciclaje: aprovechar los materiales que se encuentran en los residuos.
-.La
valorización: aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden
reciclar.
En
la transición hacia la economía circular es fundamental utilizar la ciencia
apropiada, adaptada a los contextos y recursos locales, combinando tecnologías
avanzadas y conocimiento tradicional. Para fortalecer este cambio, es necesario
desarrollar sistemas integrados de evaluación, que se adapten a las nuevas
políticas y legislaciones económicas. Para llevarlo a cabo, es fundamental la
definición de nuevos modelos de negocio (ya sean empresas convencionales o sin
ánimo de lucro) con un enfoque distinto, dando más importancia al reúso y
reciclaje que a los bienes de consumo. Para favorecer esta transición basada en
la innovación ecosistémica, es también necesario fortalecer las comunidades y
redes locales y el desarrollo de distritos, sobre todo a nivel local y
regional, para favorecer los intercambios de energía, material, información,
conocimiento y recursos de manera simbiótica.
Walter
R. Stahel teoriza en 1976 como un ciclo económico puede incrementar la creación
de empleo, la competitividad, reducir el uso de recursos y la generación de
residuos, incluyendo principios relacionados con la durabilidad de los
productos.
A
continuación, algunos de los conceptos que dan lugar al nuevo paradigma de la
Economía Circular:
Permacultura:
Introducido por Mollison y Holmgren a finales de los años 70 con una referencia
específica al asentamiento humano, así como un sistema de diseño social basado
en la observación y la reproducción de ecosistemas naturales y principios
ecológicos. Se incluye también el concepto de distribución y uso justo, en
relación a los humanos y la naturaleza.
Ecología
Industrial: Formulado en los años 80 por R. Frosch, quien analizó el material y
los flujos de energía a través de un sistema industrial, teorizando la
posibilidad de reducir el uso de la energía y el insumo de materiales,
minimizando a su vez las externalidades negativas de la producción industrial.
Un concepto similar, conocido como simbiosis industrial, ya había sido
introducido en los años 40 y a día de hoy sigue todavía en uso. Este concepto
observa distritos industriales y/o grupos industriales, más que una sola
industria.
De
la cuna a la cuna: Introducido por W. Stahel y posteriormente retomado por B.
McDonough y M. Braungart, parte del concepto de modificar el significado del consumismo
(diseñar, crear, desechar) desde la base, y llegar a eliminar los residuos,
dándoles un mayor valor añadido del que tuvieron en su vida anterior,
utilizando el sol como principal energía renovable, limpia y respetuosa con el
medio ambiente.
Biomimetismo:
A finales de los años 90, J. Benyus introduce el concepto de biomimetismo, que
posteriormente ha sido utilizado básicamente en arquitectura. El biomimetismo
se inspira en la naturaleza siguiendo unos principios básicos: − La naturaleza
como modelo para emular formas y procesos, y entender que un ciclo no puede ser
lineal de forma infinita. − La
naturaleza como precepto, aprovechando los procesos naturales como pautas para
basar en ellos algunos estándares de gestión económica y social.
Durante
los últimos años, la economía circular fue re-introducida a nivel mundial a
partir de la influencia ejercida por la Fundación Ellen MacArthur, que logró
que esta idea fuese aceptada totalmente por la Comisión Europea y las juntas
directivas de grandes corporaciones multinacionales.
Una oportunidad
estratégica
Las
empresas se enfrentan a un reto cada vez más complicado que, al mismo tiempo,
es también una oportunidad: crecer y generar valor pese a los problemas
medioambientales y a la escasez y volatilidad del suministro de materias
primas, lo que incrementa los precios y crea incertidumbre.
La
economía proporciona los medios para superar este reto tanto a nivel
macroeconómico como microeconómico, ya que hace posible el desarrollo económico
dentro de los límites de los recursos naturales y permite a las empresas
innovar para que sus clientes y usuarios puedan hacer “más con menos”
Muchas
empresas de todo el mundo ya han empezado a seguir el ejemplo de empresas más
pequeñas e innovadoras, utilizando la economía circular como base de
crecimiento e innovación para generar ventajas competitivas muy importantes.
Logrando
modelos de negocios innovadores basados en Economía Circular, las empresas
pueden enfocar la ventaja competitiva desde el punto de vista del cliente en
lugar de limitarse a mejorar la eficiencia. Para ello, es preciso que los
directivos de las compañías adopten una nueva mentalidad y adquieran
capacidades en la intersección entre estrategia, tecnología y operaciones.
Ing. Laguto Sebastián.

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